Rendimiento

Ordenador lento: causas más comunes y cómo solucionarlo

Un equipo que tarda en arrancar o se bloquea al abrir programas no siempre necesita ser sustituido. En la mayoría de los casos el problema tiene solución.

Ordenador de sobremesa abierto para su revisión

La lentitud es una de las consultas más habituales en cualquier servicio técnico de reparación de ordenadores. Antes de pensar en comprar un equipo nuevo, conviene identificar qué está provocando la pérdida de rendimiento.

Demasiados programas al iniciar

Muchas aplicaciones arrancan junto con el sistema y se quedan en segundo plano consumiendo memoria. Revisa la lista de programas de inicio y desactiva los que no necesites.

Disco duro lleno o mecánico

Con poco espacio libre, el sistema no tiene margen para archivos temporales y actualizaciones. Y un disco mecánico es mucho más lento que un SSD.

Mini PC abierto en el taller
Ampliar memoria y almacenamiento es una de las mejoras más eficaces.

Virus y software no deseado

El malware consume recursos sin que te des cuenta. Un análisis completo con un antivirus actualizado ayuda a detectarlo.

Memoria RAM insuficiente

Si el equipo se ralentiza con varias pestañas o programas abiertos, ampliar la RAM suele ser una mejora muy eficaz.

Sobrecalentamiento

El polvo en ventiladores y disipadores hace que el procesador se caliente y reduzca su velocidad. Una limpieza interna y el cambio de pasta térmica devuelven el rendimiento normal.

Ventilador y disipador de un portátil abierto
La limpieza del ventilador evita que el procesador reduzca su velocidad.

Cuándo acudir a un profesional

Si después de estos pasos el equipo sigue lento, puede haber una avería de hardware, como un disco con sectores dañados. Un diagnóstico profesional evita perder información.

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