Si tu equipo tiene unos años y todavía usa un disco duro mecánico, cambiarlo por un SSD puede transformar tu experiencia de uso. Es una de las mejoras más habituales en el taller de reparación de ordenadores.
HDD y SSD: la diferencia
Un disco duro (HDD) guarda los datos en platos que giran y un cabezal que se mueve para leerlos. Un SSD usa memoria flash sin piezas móviles: accede a la información mucho más rápido y resiste mejor los golpes.
Ventajas de la mejora
- El sistema arranca en mucho menos tiempo.
- Los programas se abren y responden más rápido.
- Menor consumo, especialmente útil en portátiles.
- Funcionamiento silencioso.
Qué tener en cuenta antes del cambio
- Qué conexión admite tu equipo: SATA o M.2.
- Una capacidad suficiente para tus archivos y programas.
- Una copia de seguridad de tus datos antes de empezar.
- Si prefieres clonar el disco o instalar el sistema desde cero.
Clonar o instalar de cero
Clonar conserva el sistema, los programas y los archivos tal y como estaban. Una instalación limpia elimina software innecesario y suele rendir aún mejor.